El clítoris es la única parte de la anatomía humana que sirve única y exclusivamente para dar placer. Ya en 1559, el eminente profesor de cirugía Renaldo Columbus lo definió, en su clásico clínico De re anatomica, como "la sede del placer femenino". Y no se equivocó, pero tampoco descubrió la pólvora: en el siglo I, al médico Rufo de Éfeso ya se le llenaba la boca al decir "clítoris" en árabe y en la antigua Grecia existía incluso un retorcido verbo (algo así como "kleitóriazo") que venía a describir el acto de autoestimularse el clítoris, es decir, lo que hoy conocemos como "hacerse un dedo".
Por envidiar, un clítoris tiene muy poco que envidiar a un pene, ya que es tan poderoso como él y puede ser aún más divertido. Mide un mínimo de 7"5 centímetros de largo (aunque el 90% está dentro del cuerpo y sólo vemos la punta del iceberg), tiene unas erecciones imbatibles y posee entre 6.000 y 9.000 terminaciones nerviosas, la misma cantidad que el falo. Por eso, es una pena que aún existan mujeres que no acaban de llevarse bien con un órgano cuya única función es emitir brutales y escalofriantes orgasmos.
Para las que necesiten despertar, desperezar o sacar más partido a su botoncito rojo, la casa System Jo ha fabricado un trío de cremas estimulantes casi milagrosas, fervientemente recomendadas por la prestigiosa boutique erótica La Juguetería.
El mejor amigo de la mujer
El primero es el System Jo Light, un producto que está indicado para aumentar ligeramente la sensibilidad del clítoris, con agradables e intermitentes sensaciones de frío y calor que irán, poco a poco, humedeciendo y poniendo a tono la zona.
Después tenemos el System Jo Mild, gel que produce un cosquilleo más fuerte, redimensionando las sensaciones del sexo en solitario o en compañía. Tal y como lo definen las chicas de La Juguetería, es el rey de los "ni tan mucho, ni tan poco" o, como dicen en México, "ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre".
Y para los clítoris más duros de pelar, bien por exceso de uso o bien por puro atrofiamiento, está el System Jo Wild, un gel estimulador realmente "salvaje" que transforma la entrepierna de su usuaria en un auténtico volcán. Una chica de La Juguetería asegura que "después de probar, testar y recomendar durante cuatro años estimulantes de clítoris con efectos suaves, medios y fuertes, de frío o de calor, necesitaba encontrar un producto que me devolviera la emoción que sentí al probar por primera vez un estimulante de clítoris... y este me ha dejado sin aliento, sin palabras y suspirando de placer".
La forma de usar de estos geles no puede ser más sencilla: se aplica con el tubo-dosificador sobre el clítoris y la vagina y se masajea un poco el asunto. Lo demás, vendrá rodado.
Los geles de System Jo son los únicos fabricados con base de silicona (compatible con condones) y completamente inocuos para el cuerpo: no contienen ni L-Arginina (aminoácido que dispara las posibilidades de pillar herpes vaginal) ni hormonas y su PH está equilibrado para no irritar la zona más sensible de la anatomía femenina.
Estas cremas estimuladoras clitoridianas se despachan en tubos de 10 cc, que dan para unas 50 aplicaciones y cuestan sólo 12 euros cada uno. Como dijo cierta bruja, "hazme el favor de ser feliz" y pon un System Jo en tu vida.